Salvelox

Productos innovadores para las necesidades cotidianas, así se resume la filosofía de la marca Salvelox.


Ha nacido un apósito

Con la llegada de la paz tras la Segunda Guerra Mundial, el fundador de Salvelox, Christian Cederroth, se dio cuenta de que muchos de los productos que habían sido utilizados en el campo de batalla también podían tener aplicaciones en tiempos de paz. Un ejemplo, los apósitos. Podían adaptarse a la vida diaria en el hogar, así como en las curas de pequeñas heridas en hospitales. No obstante, resultaba difícil obtener más conocimientos sobre los apósitos, y los materiales necesarios para fabricarlos aún estaban en fase de desarrollo. Por este motivo, Cederroth empezó a experimentar en un taller alquilado en Aspudden, al sur de Estocolmo. Esta fue nuestra primera fábrica y el primer apósito se fabricó en 1947. Lo llamamos Salveplast.

Salvelox, un éxito inmediato

El siguiente reto fue el envase. Cuando Salveplast se lanzó al mercado, los apósitos de la competencia se vendían en forma de largas tiras de tela. Se envasaban a mano y se vendían en las farmacias en un sobre abierto. Al ver lo poco higiénico y práctico que resultaba, el Sr. Cederroth decidió diseñar apósitos individuales en tamaños más pequeños, con una compresa impregnada en un nuevo antiséptico y envasados con papel protector de manera individual. Este protector individual estaba hecho con un nuevo material termosellado que protegía el apósito de la suciedad, las bacterias y el polvo. En 1953, se introdujo Salvekvick, el primer apósito en Europa envasado individualmente. Rápidamente alcanzó un éxito comercial que traspasaría las fronteras de Suecia. Por ejemplo, en 1959 se lanzó Salve en Italia, convirtiéndose rápidamente en líder de mercado gracias a una campaña de marketing única, que incluyó anuncios en televisión.

Salvelox hoy

Cincuenta años después, Salvelox es líder de mercado y, especialmente en Europa, se utiliza prácticamente como nombre genérico para referirse a los apósitos. Hemos seguido innovando tanto en los materiales como en el envase, siempre con la finalidad de que extraer el apósito de su embalaje y colocarlo sobre una herida sea fácil y rápido, para ayudar a que el proceso de cicatrización sea lo más cómodo y eficaz posible, A lo largo de los años, la marca Salvelox ha experimentado cambios tanto en el nombre como en el diseño del envase. Nuestro apósito clásico está disponible en una variedad de diseños: desde apósitos infantiles con personajes populares hasta sofisticados apósitos para usos muy concretos, como la gama Foot Care. No dejan de lanzarse nuevos productos constantemente. En todo el mundo, vendemos unos 20 millones de cajas de apósitos al año y continuamente desarrollamos productos mejores y más fáciles de utilizar para el cuidado de las heridas. Nuestra sede central se encuentra en Upplands Väsby, Suecia, y nuestros productos para el cuidado de heridas se fabrican en instalaciones de nuestra propiedad de acuerdo con la norma ISO 13485.